Ergonomía: buenas prácticas al trabajar con ordenador

01/04/2026
La ergonomía es un aspecto fundamental cuando se trabaja con ordenador de forma habitual. No se trata solo de comodidad, sino de salud. Mantener malas posturas durante horas, día tras día, puede derivar en problemas físicos que con el tiempo se vuelven difíciles de corregir. Por eso, cuanto antes se adopten buenos hábitos, mejor. Interiorizar desde el principio una postura correcta y movimientos eficientes evita la aparición de molestias y mejora el rendimiento general. Uno de los puntos clave es la postura corporal. La espalda debe mantenerse recta y apoyada en el respaldo de la silla, evitando encorvarse hacia la pantalla. Los pies deben estar apoyados en el suelo y los brazos relajados, con los antebrazos en posición paralela al suelo. La posición de las manos también es importante. Las muñecas deben mantenerse alineadas y ligeramente elevadas, sin apoyarse de forma constante en el teclado o la mesa. Esto reduce la tensión y previene problemas como el síndrome del túnel carpiano. La pantalla debe situarse a la altura de los ojos o ligeramente por debajo. Esto evita forzar el cuello y reduce la fatiga visual. Además, es recomendable mantener una distancia adecuada entre los ojos y el monitor. Otro aspecto relevante es la iluminación. Trabajar con una luz adecuada reduce el esfuerzo visual y mejora la concentración. Siempre que sea posible, se debe evitar el contraste excesivo entre la pantalla y el entorno. Finalmente, es importante hacer pausas. Levantarse, estirar y cambiar de postura cada cierto tiempo ayuda a reducir la fatiga acumulada y mejora la circulación. En definitiva, la ergonomía no es un detalle menor. Es una inversión directa en salud y productividad. Adoptar buenas prácticas desde el principio marca una diferencia significativa a largo plazo.